When this world makes you crazy, you can call me. You know I`ll be there...

miércoles, 18 de marzo de 2009

Sólo es costumbre, apego, necesidad...

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insiste en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierde la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito porque en la vida, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante. No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, el prender "su televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo. La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron. ¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver. Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo 'llegó' sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!

domingo, 15 de marzo de 2009

Cuando las cosas se ponen díficil

Hay momentos en que queremos deshacernos de todo, dejar todo atrás, irnos de este mundo, lleno de dificultades.
A veces creemos que todo es malo, que el mundo en cualquier momento se nos viene ensima. Pero hay que comprender que eso es parte de nuestra vida, es parte de nosotros, parte de un camino que tenemos que enfrentar.

Cuando nos demos cuenta, podremos afrontar muchas cosas, gracias a aquellos pequeños problemas, que parecían tan grandes.



Tal vez es difícil comprenderlo, pero es parte de nuestra existencia.

Autoanalisis…


Hoy me mire al espejo, tal como me lo indicaste. Vi alguien a quien no conozco, alguien que no es completamente felíz, siento que algo le falta, alguien sin sueños, sin metas. Esta persona no sabe quien es.

No se lo que me pasa, simplemente siento un vacío extraño en mi interior, siento que nunca voy a poder estar completamente satisfecha, que algo o alguien siempre me va a faltar.

Simplemente no quiero sufrir mas, cada noche le pido a Dios, que me lleve… porque no quiero estar más, todas las noches me pasa esto, que me encierra en mi interior y no me deja comunicar lo que siento a lo demás.

Soy una persona muy nerviosa, me hace mal lo que pasa a mí alrededor, siento que todo es por mi razón y de alguna forma me lo hacen entender.

Me duele como pasan las cosas, su transcurso. Palabras de ese tema me torturan todo el día.

Tal vez es difícil comprender, no se.

Tuve que pasar por muchas cosas, mi vida esta llena de cambios, nunca pude acostumbrarme a algo, porque cada cosa a la que estaba apegada, me era quitada tarde o temprano. Es simplemente un miedo que esta en mi, no se, tal vez siento que todo se va a ir tarde o temprano, que todo va a ser así toda mi vida, desde que estoy aquí, en este mundo.

Siento que las cosas cada día se ponen peores. Cada palabra que recorre mi mente, me hace temblar. Por esta razón, pienso que no debería estar acá, todos los días me pregunto la razón de mi existir, si vine a este mundo para algo, porque todavía no lo entiendo, ya que lo único que hago es sufrir cambios.